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Conmemoran Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura
Astrid Barnet
Colaboradora Rebelde
27 de Junio de 2008, 7:25 p.m.
La Habana, Cuba.-Con una exhortación del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón de Quesada, a seguir trabajando y luchando por la causa de la liberación de Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández y René González, los Cinco cubanos prisioneros en cárceles del Imperio, se efectuó en esta capital el acto por el Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, auspiciado por la Asociación Cubana de Naciones Unidas (ACNU).
Acerca de las actividades que se llevan a cabo en cada rincón de Cuba, y por parte de numerosas organizaciones internacionales de solidaridad con la Causa de los Cinco en muchas partes del mundo, Alarcón enfatizó que: “Somos nosotros quienes tenemos que trabajar todos los días, sistemáticamente, por hacerlos volver”, e hizo referencia seguidamente a las declaraciones de tres jueces norteamericanos quienes reconocieron que los cubanos no cometieron el delito de espionaje, por lo cual “no hubo información de seguridad nacional de Estados Unidos y, por tanto, no pueden ser condenados a la enormidad (referida a la condena en años), que le impusieron a Gerardo, René y a Tony, pero esta revisión de sentencia tienen que reconocérsela a todos, a los cinco”.
Destacó que cuando Ramón plantea en una carta reciente que “no nos vamos a separar; no vamos a abandonar a Gerardo y a René…, está explicando una estrategia, una convicción que cada uno de ellos tienen a partir del conocimiento razonable de que no se efectuará otro juicio sino de que, para tres de ellos, habrá la posibilidad de rebaja de sentencias”.
Valoró que quienes más han escrito acerca del caso de los Cinco son ellos mismos --en condiciones inapropiadas (lock down, cierre de prisión, envíos al llamado hueco), para redactar cualquier literatura--, y lo continúan haciendo no obstante hallarse cada uno también en cárceles separadas ante la decisión unánime de seguir luchando y trabajando por su liberación.
“Existe una pintura muy famosa conocida con el nombre de El Grito y, en muchas ocasiones, en lugar de efectuar un discurso quisiera dar un grito…un buen grito ante la injusticia, ante toda la infamia de este caso; un buen grito ante la sensación que uno a veces siente de impotencia y ante lo mucho que nos queda por hacer. Y quisiera que ese sentimiento fuera el que los animara a todos --no pequeños pasos que conllevan a conformarnos con ratificar, expresar un punto de vista, una opinión--, entre los muchos pasos que todos tenemos que dar”, expresó.
Por su parte, Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino, relató las violaciones a los derechos humanos perpetrados contra los cinco compañeros y sus familiares.
“Desde el primer momento de ser condenados a presidio, en 1998, fueron sometidos a celdas de castigo durante 17 meses, con el único objetivo de quebrantar sus espíritu y posición”, dijo que tiempo después estuvieron aislados por completo en el llamado hueco y, en el 2003, en iguales condiciones “cuando un mes antes de presentarse la apelación en Atlanta fueron trasladados nuevamente 30 días al hueco, en circunstancias más agravantes al no permitírseles la visita de abogados”.
“El Gobierno de Estados Unidos ha utilizado el mecanismo de la visa para impedirnos visitarlos como familiares”, y expuso como ejemplos la permanente negativa de visas para viajar a la esposa e hija de René, que “constituye el caso más grave de violación al derecho humano más elemental” y el caso de Adriana, esposa de Gerardo, “quien sufrió un trato cruel y de tortura psicológica cuando le concedieron una primera visa –a Olga se la revocaron--, llegó incluso a territorio norteamericano pero, ya allí, en el aeropuerto de Houston, Texas, la estaban esperando autoridades del FBI que la detuvieron durante once horas, sometiéndola a interrogatorio y le plantearon dos opciones: o regresar a Cuba, o entrar detenida a Estados Unidos”.“Regresó a Cuba y nunca más Adriana ha podido acceder a una visa. Siempre se le han negado”, afirmó.
En el caso de Elizabeth, desde hace dos años no se les ha otorgado visas ni a ella, ni a sus hijas para poder visitar a Ramón, “pero el tener la visa no significa que podemos acceder a la visita”, puntualizó para añadir que “al hallarse en cárceles de máxima seguridad, en ellas se dan diversas situaciones como riñas entre los presos, donde pueden haber muertos y heridos y, a todos, producto de ello se les encierra durante 24 horas en las celdas donde se les priva de bañarse, hacer llamadas telefónicas, recibir correspondencia, ver televisión… Aunque nuestros compañeros no estén dentro de la categoría de presos comunes, y ser personas pacíficas y luchadores por una causa digna, esto ha interferido también en la realización de las visitas”.
Finalmente, Elizabeth leyó una misiva de su esposo –quien el pasado 9 de junio cumplió años--, en la que Ramón Labañino menciona la decisión de “tres jueces de Atlanta en la que dos de ellos negaron casi todos los puntos de apelación concediendo a tres de nosotros un proceso de pre sentencia, como un intento de dividirnos, debilitarnos y aislarnos, Se equivocaron nuevamente. Jamás cejaremos de luchar y apelar hasta las últimas instancias esta cruel injusticia. Jamás nos dividirán, ni abandonaremos a Gerardo, ni a René, ni a ninguno de nuestros hermanos. Somos cinco, y cinco seremos hasta la victoria final”, concluyó. |