Tomates deshidratados contra cáncer de próstata
Míriam Zito
Colaboradora Rebelde
2 de Julio de 2008, 9:25 a.m
Todo parece indicar que ingerir tomates deshidratados ayuda a prevenir el cáncer de próstata.
La clave radica en la forma como la fruta se diseca para deshidratarla, lo que aumenta su valor nutricional, afirma un estudio publicado en la revista norteamericana Cancer Research.
Según científicos de la Universidad de Missouri, el secreto está en FruHis, un compuesto o carbohidrato orgánico presente en los productos de tomate deshidratado, el cual ejerce un efecto protector.
"Se ha comprobado que el procesamiento de muchas plantas comestibles con calentamiento, pulverización, mezclado o disecado, aumenta su valor nutricional, incluido su potencial como protector de cáncer" afirma la doctora Valeri Mossine, a cargo del estudio.
"Al parecer el mayor efecto protector de los tomates surge al rehidratarlo en polvo para convertirlo en pasta de tomate", agrega.
Durante el estudio, llevado a cabo en roedores, los científicos dividieron los animales en grupos de 20 y fueron alimentados con una dieta normal o una que incluía pasta de tomate, tomate en polvo o pasta de tomate con FruHis adicional.
Según los resultados, los animales a quienes se alimentó con la pasta de tomate y FruHis registraron las tasas más altas de supervivencia de cáncer con 51 semanas de vida; el grupo que consumió el tomate en polvo sobrevivió 50 semanas; el de la pasta de tomate 45 semanas, y el que comió una dieta normal, 40 semanas.
El estudio corroboró el efecto protector de los productos de tomate y su impacto, principalmente en los tumores de próstata. Cuando el Fruís se combina con el licopeno, el pigmento natural que hace a los tomates rojos, se logra detener el crecimiento de células cancerosas en más de un 98 por ciento.
Tal como afirma Mossine: "antes de este estudio, creíamos que los efectos protectores del tomate se debían al ácido ascórbico, los carotenoides, o los compuestos fenólicos, pero el FruHis es un novedoso tipo de antioxidante, y combinado con el licopeno, podría ser potencialmente un tratamiento antitumoral, no solo una estrategia preventiva", asevera. |