Cuba: Palabra y acción
Caridad Labrada Curbelo
Colaboradora Rebelde
1ro. de Julio de 2008, 12:05 p.m.
La Habana, Cuba. -Más del 20% de la población mundial carece de agua potable, mientras la subida de los precios del petróleo y sus derivados disminuye las posibilidades de bienestar social en los países subdesarrollados. Frente a estas realidades de crisis ambiental y energética, Cuba pasa de la palabra a la acción con alternativas que contribuyen a la optimización de los recursos disponibles.
La industria azucarera, por ejemplo, es una de las mayores consumidores de agua para el adecuado procesamiento de la dulce gramínea. Pero en la Isla se logra un uso más eficiente del líquido vital, a partir de tecnologías que en la última década reducen a 1,6 m3 el agua utilizada por cada tonelada de caña molida, es decir, el equivalente al 60% del consumo habitual.
Conocida es la extracción del azúcar de la caña mediante la trituración de los tallos que después se hierven, evaporan y se centrifugan lo extraído, en lo cual está presente el vínculo del agua y la energía, por lo que ingenieros, especialistas y obreros intensifican el uso racional con intercambiadores líquido a líquido, entre otras alternativas de ahorro.
Pero la disposición de Cuba a acceder a las formas más inteligentes para obtener mejores resultados en el ahorro de electricidad, también está patente en la misión solidaria de compartir conocimientos y recursos a otros países del área. Así lo corrobora la brigada de más de 800 jóvenes trabajadores sociales que en ocho países distribuyeron alrededor de siete millones de bombillos ahorradores de electricidad.
Como parte de la Revolución Energética, Cuba avanza en el mejoramiento de conceptos útiles llevados a su accionar cotidiano para mejorar la calidad de vida. Las experiencias se multiplican y comparten para economizar más con menos recursos, no sólo en el territorio nacional sino también en otros pueblos del mundo. |