La Habana, Cuba.- El inicio del dragado del puerto habanero es parte del proceso inversionista para la rehabilitación y recuperación de los puertos, dada la importancia de esta actividad en el funcionamiento de la cadena puerto-transporte-economía interna.
Mediante equipos de succión se procede a extraer el sedimento de la bahía, en un proceso continuo que abarca las 24 horas de lunes a domingo y los volúmenes extraídos se acumulan en el propio buque para después depositarlos a más de diez millas mar afuera.
En Cuba durante el pasado año, solo se realizaron trabajos de dragado en el puerto de Cienfuegos, tarea asociada a la entrada en reparaciones de la refinería.
Especialistas y técnicos coinciden en que solo 50 centímetros que se logren recuperar de calado, representan miles de toneladas de mercancías a transportar en un buque.
Según el ingeniero Aldo Ortiz, subdirector de operaciones de la empresa Asport, el dragado permite la entrada de buques de mayor porte, lo que implica aumentar la capacidad de carga y, por consiguiente, disminuir el costo por fletes, y a la vez posibilita al país considerables ahorros al transportar un mayor volumen de carga en una sola embarcación.
La primera etapa del programa de dragado contempla, además, a la bahía de Santiago de Cuba, segundo puerto en importancia después del de La Habana.
Desde el punto de vista económico, avanzar de forma escalonada en el dragado de los principales puertos del país resulta de vital importancia, dado que más del 90 por ciento del intercambio comercial de la Isla se realiza por vía marítima. |