Acólito de Washington en Divide y vencerás… si mientes
Por Astrid Barnet
Colaboradora de Rebelde
23 de Julio de 2008, 2:00 p.m.
La Habana, Cuba.- Resultan infundadas (¡¡y mucho!!), recientes declaraciones de científicos de Estudio CONCORD –grupo financiado por Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el Ministerio de Salud del Reino Unido y la organización británica Cancer Research--, quienes señalaron recientemente que el análisis de cifras referidas a las altas tasas de supervivencia en algunos tipos de cáncer en Cuba “fueron infladas y deben interpretarse con cautela".
Nada tan lejos de la realidad si se toma en consideración que, a comienzos de los años noventa --pese al llamado Período Especial y por gestión del Ministerio de Salud Pública--, se comenzaron a introducir en las unidades médicas de toda la Isla equipos de cobalto, por un monto de millones de dólares, al igual que equipos para la planificación computarizada de tratamientos con radiaciones y sistemas para la simulación; a lo que habría que agregar los costosísimos aceleradores lineales.
Asimismo y no obstante algunas exigencias aún insatisfechas, se ha fortalecido la red de atención especializada a partir de la creación en todos los hospitales del país de las unidades integrales de atención a pacientes oncológicos, o lo que es igual, el paciente como centro de la atención en esta rama de la Medicina.
En entrevista reciente el doctor Rolando Camacho Rodríguez, jefe del Grupo Nacional de Oncología, tuvo palabras de elogio para las productos anti cancerígenos elaborados en la Isla en los últimos años, como es el caso de algunos citostáticos (antiméticos) que ayudan a una mejor tolerancia de los tratamientos. Al respecto hay que destacar que en la Mayor de las Antillas están cubiertos los medicamentos de uso básico exigidos en la especialidad de Oncología moderna, con una carpeta de elaboración que, en la actualidad, pasa de las cincuenta producciones. Entre ellos, productos concebidos como standard de esta especialidad y una gama de los productos más novedosos que existen en el mundo.
Acerca de la incidencia de algunos tipos de cáncer en la población –como es el caso del cáncer de cervis, tercero en incidencia en la Isla--, el doctor Camacho Rodríguez subrayó que se lleva a cabo un programa de pesquisaje a la población (presumiblemente sana), desde finales de los años sesenta.
El especialista evaluó también que la cobertura en Cuba contra este tipo de cáncer no ha sido mayor porque “a mi juicio, la mujer cubana (a partir de los 25 años de edad) no analiza aún, como algo fundamental en su vida, la realización de la prueba citológica vaginal cada tres años, como se exige; no percibe esta situación como un derecho social, como una necesidad, ni mucho menos como algo necesario para su salud.
“Esta situación debe invertirse y, cuando esto ocurra, es que se reducirán los índices de cáncer cérvico-uterino en la mujer aunque, estoy seguro que en los próximos cinco a seis años, la mortalidad como consecuencia de este tipo de cáncer descenderá en Cuba”, puntualizó.
Otro tipo de pesquisaje que también se realiza, orientado por el Grupo Nacional de Oncología, es el relacionado con el cáncer de mama. Al respecto expresó el entrevistado que en Ciudad de La Habana existen áreas donde se han iniciado pesquisas a la población asintomática.
Hasta el momento, la mamografía es el método más efectivo para la detección del cáncer temprano de mama. Sin embargo afronta problemas como es el no detectar el cien por ciento de los casos, sobre todo cuando la mujer es muy joven y la densidad de la mama impide ver las lesiones o distinguirlas…También está el llamado carcinoma de intervalo, o cáncerque se puede producir entre una u otra prueba. O sea, de hacerse cada dos años, en ese tiempo puede aparecer una lesión que no fue detectada en la mamografía anterior. Es por todo ello la necesidad imperiosa de un autoexamen mensual de mama por parte de cada mujer que pasa los treinta años de edad.
Aunque no está registrado como frecuente, ni tampoco como uno de los más mortales en la Isla, el cáncer bucal está entre los diez primeros causantes de muerte en el mundo --sobre todo en el hombre--, pero es fácil de detectar. Las personas con más riesgo de padecer este tipo de cáncer son principalmente aquellas que se exceden en la ingestión de bebidas alcohólicas, tabaquismo, o con problemas de higiene bucal. Detectado tempranamente puede ser curado.
¿Qué conclusiones extraer de todo esto?
El Sistema cubano de Salud cuenta con un personal muy bien entrenado e instituciones de gran nivel científico y de atención que funcionan con absoluta gratuidad; además de actividades –como son entre otras--, los ensayos clínicos que desde hace años son valorados favorablemente por empresas internacionales de alto prestigio.
El país igualmente elabora nuevos productos anticancerígenos. Para corroborarlo está la reciente activación de la primera vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer avanzado del pulmón; un fármaco investigado, estudiado y elaborado en la Isla, y ahora registrado aquí como el único inscrito en el mundo para este tipo de tumor maligno. La vacuna, destinada a aliviar y curar, y no a prevenir, provoca en los humanos una respuesta inmune y no posee efectos secundarios severos.
Parece que los científicos de Estudio CONCORD son incapaces de analizar (y de recordar) que si llegara a cesar el bloqueo impuesto por Washington desde hace más de 45 años, la esfera de la Medicina cubana podría incluir dentro de sus múltiples actividades una extensa agenda de proyectos científicos que posibilitarían beneficios para numerosos pueblos y países –incluido Estados Unidos--, mas todo esto está frenado por la primera superpotencia a partir de su política hostil donde el Divide y vencerás no constituye un logro político, sino una forma despiadada e inhumana contra la supervivencia de una pequeña Isla caribeña. |