Ese socorrido huevo
Míriam Zito
Colaboradora de Rebelde
15 de Julio de 2008, 2:25 p.m
La Habana, Cuba.- ¿Qué niño no prefiere hoy un huevo antes de que cualquier otro plato? Y aunque la preferencia infantil se justifica solo por el gusto, el huevo representa una indiscutible fuente de proteínas, vitaminas y minerales.
Indispensable en la mesa criolla, este alimento aporta unas 85 kilocalorías y contiene vitaminas del complejo B, especialmente B12 y ácido fólico, antioxidantes A y E y vitamina D, así como minerales como hierro, fósforo, cinc y selenio.
Su yema contiene la colina, necesaria para producir la acetilcolina, fundamental en el funcionamiento del sistema nervioso, y la lecitina que libera a las arterias de los perjudiciales depósitos de grasa, en tanto la clara posee un alto contenido proteico.
Dado su alto valor de proteínas, la Organización Mundial de la Salud lo ha propuesto desde 1957 como patrón de referencia para determinar la calidad proteica de otros alimentos.
Pese a contradictorios criterios, el huevo, según especialistas, puede consumirse a cualquier hora y su buena digestión está en dependencia del modo de cocción, sea hervido, crudo o frito.
La doctora Myriam Pérez Plá, vicepresidenta de Transferencia de Tecnología de la Sociedad Cubana de Productores Avícolas, aclara que su color está determinado por la raza de la gallina y no tiene nada que ver con su calidad, valor nutritivo o sabor.
En la alimentación infantil resulta determinante en los niños hasta los dos años, pues incide en el desarrollo del cerebro, la retina y actividad física, dado su aporte en ácidos grasos esenciales para la formación de tejidos, en tanto para los mayores de dos años completa el desarrollo del sistema nervioso central, por lo que no es recomendable limitar su consumo en niños y adolescentes.
Único alimento con lecitina, antídoto natural contra el colesterol, limitar su consumo puede llevar a deficiencias en otros nutrientes.
Es bueno saber que en el control de la colesterolemia no solo influyen otros factores como el aporte de vitaminas y minerales, ya que el contenido en ácidos grasos saturados y polinsaturados en el huevo y su influencia sobre el nivel de los lípidos sanguíneos, en este caso es favorable.
En cuanto a la salud ocular, la luteína, carotenoide presente en el huevo, que se asocia a la prevención de la degeneración de la mácula, principalmente en personas de avanzada edad, se absorbe mejor y más rápidamente que en otros alimentos, ratifican estudios del Servicio de Investigación Agraria de Estados Unidos, publicados en el Journal of Nutrition. |