Regalo olímpico al atletismo cubano
Fernando Dávalos
Colaborador de Rebelde
11
de agosto de 2008, 11:30 a.m.
La Habana, Cuba.- Faltaban detalles de la nueva pista sintética de atletismo en el Estadio Panamericano de La Habana, a principios de este mes, cuando coincidió la salida de deportistas de Cuba hacia las competencias olímpicas del majestuoso Nido de Pájaro, en Beijing, un breve tiempo que los montadores de la firma italiana Mondo, en un sprint final, dejaron virtualmente listo este extraordinario regalo para los atletas nacionales, que se desempeñan con honor y eficacia allí, lo que resulta un indiscutible símbolo de la continuidad del deporte y la educación física en la Isla revolucionaria de nuestros días.
La nueva y estupenda pista sintética de La Habana, fruto del aporte conjunto de la
Federación Internacional de Atletismo (IAAF) y del Gobierno de Cuba, sustituyó a otra colocada en 1991 y que presentaba deterioros. La cuidadosa y exigente instalación de la nueva superficie reclamó un meticuloso desmontaje de la anterior, con la participación, además, de constructores, miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ejército Juvenil del Trabajo, personal del estadio y de entidades afines, e impuso trasladar los últimos entrenamientos de los atletas a Guatemala, Ecuador, Guadalupe y Venezuela, y realizar una amplia gira competitiva por Europa, que terminó prácticamente horas antes de la majestuosa gala de inicio de los Juegos Olímpicos, este último sábado día 8 de agosto.
La pista sintética de la Mondo ha utilizado los mejores materiales que existen hoy en el orbe, y a su terminación guarda similitud con la utilizada el pasado año en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro y con la existente en el estadio de Atenas, y posee las mismas características, además, de la del Nido de Pájaro. El grosor de la flamante nueva zona de competencias de La Habana del Este, donde se encuentra el Panamericano, es de de 13 mm, en tanto en su parte de pruebas de campo y entrenamiento es de 20 mm.
Este control milimétrico del espesor de esta obra ya terminada, se apoyó en un equipo francés de última tecnología, importado recientemente, que garantizó la demolición de la zona asfaltada anterior y el tendido de las superficies exactas, sin descuidar los desniveles de caída transversal y vertical.
En junio último llegó el material sintético, las tanquetas de goma y demás materiales, y se inició la fase final constructiva de la nueva pista, en la que no se vierten capas de “derretidos”, sino que se conforma por partes pegadas y presionadas para su mejor adherencia, lo que también añade una bella terminación a tan merecido regalo a los atletas que pronto regresarán del Beijing olímpico... a continuar entrenando. |