La
Habana, Cuba.- Este semanal encuentro "cibernético" prosigue
hoy con los interesantes datos del libro "La
Habana, Magia de mi Ciudad", de mi admirada
compañera de estudios universitarios Carmen
R. Alfonso Hernández, publicado por la Editorial
Pablo de la Torriente, de nuestra Unión de
Periodistas de Cuba.
Otra esquina vital de La Habana
la conforman las calles Infanta y San Lázaro,
pues desde la segunda década del siglo fue ámbito
de ajetreo estudiantil por su cercanía a la
Universidad.
Muy próximo se levanta la iglesia
del Carmen, una de las más bellas del país,
según el parecer de muchos. Los que hoy peinan
canas recuerdan las travesuras o "novatadas" que
hacían los alumnos universitarios a aquellos
que ingresaban en ese centro de estudios, incluyendo
otras no tan ingenuas como el poner jabón
en la línea del tranvía que pasaba
por San Lázaro, para provocar una trabajosa
subida de la cuesta de la calle, con el consiguiente
pánico de los pasajeros y malestar del conductor.
Pero lo que hacía aparecer esta esquina en
las páginas de los diarios eran las luchas
estudiantiles que por tres generaciones protagonizaron
los jóvenes contra los desgobiernos de turno,
en las que intervenía la policía y
los carros de bomberos para desalojar a los manifestantes
con el agua de las mangueras en algunas ocasiones
y con las balas de sus pistolas en otras.
El recuerdo
de líderes como Julio Antonio Mella, Rafael
Trejo y José Antonio Echeverría está indisolublemente
ligado a estas calles. Muy cerca está el Memorial
Mella, de sobrias líneas donde se encuentran
depositadas las cenizas del destacado luchador, asesinado
el 10 de enero de 1929, en México, por agentes
del tirano Gerardo Machado. Y como creemos que este
tema de las esquinas en la capital de todos los cubanos
puede interesar a nuestros "ciberlectores",
lo dejamos aquí hasta volvernos a encontrar.
|