La
Habana, Cuba.- Prosigo esta semana con los datos tan
interesantes del libro "La Habana, Magia de mi
Ciudad", de mi compañera de estudios de
periodismo Carmen R. Alfonso Hernández, de nuestra
Editorial Pablo, de la Unión de Periodistas
de Cuba.
Escribe Carmita: "Abandonemos ya el Vedado
y andemos hasta el Cerro donde la esquina de Tejas
alcanzó celebridad desde principios de siglo.
Antes este lugar era sólo un cruce de caminos,
por el que pasaban las Calzadas de Infanta, Monte,
Cerro y Jesús del Monte, y se levantaban unas
pocas casas con techos de tejas francesas: de ahí su
nombre.
Comenzaron luego a situarse allí algunos
comercios, acá una panadería, allí una
fonda, una tienda, hasta una casa-quinta del afamado
industrial Crusellas, dedicado a la producción
y comercio de perfumes.
En este último sitio
se instaló un cine en 1912, pero no obtuvo gran éxito,
hasta que luego de determinados espectáculos
que allí se ofrecieron volvió a retomar
esa función con el nombre de Valentino. Se cuenta
que allí comenzó su carrera artística
el inolvidable cómico Enrique Arredondo, ya
fallecido. No fue esta esquina sabedora de trajines
políticos.
Más bien servía de
separación entre las clases sociales: por el
Cerro para arriba comenzaban las mansiones de familias
adineradas, pero hacia "Cuatro Caminos" se
alzaban las viviendas más modestas para los
trabajadores.
Se recuerda como tipo popular a El Conguito,
quien durante cuarenta años limpió zapatos
en los portales de la panadería.....
Así pues
les propongo a mis ciberlectores...volvernos a encontrar
próximamente en estas interesantes esquinas
de nuestra querida Habana, capital de todos los cubanos!!!!
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