Washington.- Virginia Occidental será hoy el nuevo escenario del enfrentamiento entre los precandidatos a la Casa Blanca Hilary Clinton y Barack Obama, quien se acerca ya a la victoria en el Partido Demócrata.
Aunque se da por descontada una amplia victoria de la senadora por Nueva York, con una ventaja de hasta 40 puntos, los resultados en ese estado no serán decisivos, pues sólo aporta 28 delegados a la Convención Nacional de la agrupación.
Una muestra de eso es que el legislador afroamericano no ha mencionado a su rival en sus últimos discursos, en cambio atacó al candidato republicano John McCain.
De acuerdo con el sitio especializado Real Clear Politics, Obama cuenta con el respaldo de mil 870 delegados, por mil 698 la ex primera dama.
Medios de prensa y expertos coinciden en que las pocas elecciones primarias que restan no podrán alterar la situación.
Por si fuera poco, en los últimos días una ola de superdelegados indecisos o que apoyaban a Clinton se pasaron al bando del senador por Illinois.
Este fin de semana el precandidato superó por primera vez en la campaña a su rival en el número de superdelegados 279-272 y borró la diferencia de un centenar de hace cuatro meses.
Las normas de esa formación estipulan que ellos son dirigentes del partido y funcionarios estatales, federales o locales que pueden votar según su conveniencia sin seguir el resultado popular.
Como todo indica que ninguno de los dos alcanzará en las elecciones que restan los dos mil 25 necesarios para ser nombrado candidato oficial, los superdelegados (796) adquieren un papel más relevante y podrían inclinar la balanza.
El congresista aventaja también a su oponente en la votación popular y en el número de delegados comprometidos y logró la victoria en más estados, además de recaudar más fondos. |