Las cubanas viven más años que los hombres
Teresa Valenzuela
Periodista de Rebelde
18
de Agosto de 2008, 9:50 a.m.
La Habana, Cuba.- Actualmente la esperanza de vida de las cubanas es mayor que la de los hombres; a ellos corresponden 76 años, mientras que las féminas pueden aspirar a 80 o más
Para nuestras mujeres la posibilidad de vida geriátrica después de cumplir los 60 es de 23,4 años, el puesto 16 en el Planeta y por delante de países como el Reino Unido, Dinamarca y Noruega.
Esa realidad sitúa al país dentro del 25% de la población del planeta cuyos niños pueden aspirar a vivir 77 o más años. Significa también que los cubanos viven cinco años más que el promedio del resto de los latinoamericanos y caribeños.
La balanza a favor de las mujeres.
Aunque muchos se pregunten el por qué de esta deferencia de mayor tiempo de vida con ellas, lo importante es analizar que lo anterior constituye una muestra de los avances de la Mayor de las Antillas en materia de calidad de vida en general para los dos sexos.
En el caso específico de la mujer, junto a los beneficios de salud en cuanto a su cuidado y atención, a lo largo de todos estos años se crearon las condiciones necesarias que posibilitaron la realización plena de la mujer en la vida social y económica en igualdad de condiciones que el hombre.
Desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959 al alcance de sus manos estuvo el estudio, y a continuación la posibilidad de desempeñar puestos de trabajos en múltiples e importantes sectores de la sociedad que van desde la educación, la salud, la ciencia, la defensa, la biotecnología, y otros frentes, así como, en la vida política y social.
Las mujeres multiplican sus virtudes cada jornada al diversificar las actividades que realizan; así se le ve líder de un colectivo laboral o uno de sus miembros, o funcionarias en organismos e instituciones de la producción o los servicios al más alto nivel.
Tengamos en cuenta también la gran responsabilidad de la mujer en la familia y la educación de los hijos a quienes preparan para el futuro.
En conjunto todas las actividades que realizan constituyen motores impulsores y estimuladores que hacen que la vida de la mujer se extienda por encima de la de los hombres. Son factores que contribuyen a una realización en el plano espiritual y un crecimiento de su personalidad que las hacen imprescindibles.
La mujer vive y trabaja, se esfuerza y lucha y logra múltiples resultados en el hogar y la vida social y laboral donde se desarrolla.
Los resultados de Cuba se aprecian, por solo citar algunos ejemplos, en que las mujeres son el 46% de la fuerza laboral en el sector estatal civil: el 66,1% en la categoría ocupacional de técnicos y profesionales del país, el 48,9% de los investigadores, el 63,3% de los graduados universitarios, el 56% de los médicos y 52,3% del personal de la salud que cumple misión internacionalista; el 71% de los fiscales y el 36% de los Diputados a la Asamblea Nacional.
El logro de la igualdad de género ha sido un objetivo priorizado y para ello se trazan de manera permanente políticas y programas destinados al desarrollo de la mujer, para que ejerza a plenitud sus derechos en la sociedad donde ellas son protagonistas. |