Granma, Cuba.- Solo los que como Cachita, lo perdieron todo en un incendio conocen el trauma que vive una familia cuando por descuido o falta de protección las llamas convierten en ceniza los bienes adquiridos durante toda una vida.
Para detectar y muy importante para cambiar conductas negligentes, restañar un salidero de gas o reponer los medios de protección se desarrolla desde el 12 hasta el 18 de mayo la Jornada Nacional contra Incendios.
En Granma el municipio de Niquero fue sede del acto de inicio de la Semana, por haberse destacado en la estructuración y desarrollo de las medidas de protección.
En ese costero municipio se inauguraron nuevas instalaciones del cuerpo de bombero, así como se realizaron ejercicios prácticos que permitieron fortalecer el Sistema de Protección contra Incendios y acciones que propicien la creación de hábitos preventivos para reducir los siniestros.
En lo que va de ano en Granma, aún cuando se han aplicado 734 medidas legales a las empresas, organismos y familias inspeccionadas, se reportan más de dos mil violaciones y crecen los incendios.
De los 245 siniestros ocurridos, 18 pertenecen a la rama agropecuaria, 32 al Ministerio del Azúcar y 34 al sector residencial, los restantes corresponden a incendios de áreas yermas, basureros y otras.
El teniente coronel Oreste López Álvarez, Jefe del Cuerpo de Bomberos del Ministerio del Interior en Granma precisó que también persigue el propósito de lograr un reconocimiento social a las fuerzas profesionales y voluntarias especializadas.
La semana nacional de protección contra incendios, que se efectúa en el país desde 1966 por iniciativa del Ministerio del Interior, abarcará también exposiciones de medios de combate, habrá una demostración de ejercicios y recibirán reconocimientos las Brigadas contra incendios y miembros de la Asociación de Bomberos Voluntarios.
Y así durante cada día, en los trece municipios de la provincia, serán muchos los involucrados en la jornada nacional contra incendio, una vez más reiteraran que un incendio siempre puede evitarse, pero seguro estoy que si todos ponemos el empeño que merece reducir estos desastres serán menos los cubanos que como Cachita verán devorar sus bienes a consecuencia de las llamas de un incendio. |